Boda en Finca el Torrero

La boda de Jordi & Marisa

Diez, fueron los años que cultivó esta pareja su amor hasta que él cogió su mano en lo más alto de París, con un atardecer de ensueño y con vistas a la ciudad de la luz y del amor, para pedirle que no la soltase nunca.

Uno fue el frenético año de elegir fecha, fotógrafo, finca, catering, vestido, traje, viaje, menú, detalles, flores…

El día anterior no favorecía a la tranquilidad ya que fue trepidante preparando los últimos detalles y recibiendo la noticia de que el viaje de novios se tenía que adelantar y salir el día siguiente de la boda por una huelga aérea.

13 de Abril, llegó el día.

Primera noche en varios años que el despertar no fue juntos pero que recordarán como la salida del sol más brillante del año y más agradable de Abril, el cielo despejado, Tabarca al fondo, el mar en calma y la suave brisa del mar daban sosiego y confianza a que todo saldría bien.

La mañana de la boda fue de más a menos nervios, relajándose poco a poco con la compañía de los más queridos en casa, abrir los primeros detalles de los amigos y ver a todos en la Capilla de la Virgen de Loreto de Santa Pola celebrando su gran día, las emociones ya estaban a flor de piel.

La relajación total llegó al cruzar las dos miradas al entrar ella por la Capilla, radiante y saber qué ya pasó, que todo iría bien y que ya estaban juntos.

Tocaba disfrutar y dejarse llevar. Todo un año resumido en un día, su día.

Una ceremonia preciosa con los más queridos y con los recuerdos de aquellos que ya no podían estar, momentos de emoción y de soltar los nervios acumulados, arras, anillos y el tan esperado “os declaro Marido y Mujer”.

Arroz, besos y abrazos acompañaron a Marisa y Jordi hasta que salieron del Castillo-Fortaleza de Santa Pola con una sonrisa en sus ojos y un te quiero en sus labios.

Boda en Finca el Torrero

Silencioso bullicio se respiraba ya en la Finca el Torrero de Elche con la sesión de fotos que hicimos antes de que llegasen los invitados e invitadas, todo preparado y todo el staff terminando los últimos retoques para que no faltase detalle.

Música rock en directo y un entorno vegetal espectacular bajo un sol radiante de primavera ambientaban la entrada de los novios que como cantaba allí NONAME “se despertaron soñando que estaban a su lado” y allí estaban: uno al lado del otro. 

Todo el mundo con su copa y su aperitivo de cóctel en las mesas para bailar y cantar con ellos sin poder esperar a la barra libre. Más besos, abrazos, canciones y risas acompañaron a los novios durante el cóctel.

No acabaron las emociones, con la comida llegaban los detalles y volvían los sentimientos y las emociones.

Abuelas, padres, madres, hermano y amigos fueron protagonistas de esos momentos, culminando con la entrega del ramo de la novia a su hermana que, como decía la canción que sonaba, era “el regalo más grande”.

Boda en Finca el Torrero

Boda en Finca el Torrero

“En mi corazón estará por siempre” este día como decía la canción que inauguraba la novia y el padrino, a los que se unieron el novio y la madrina e hicieron entrega del testigo a los novios que nos sorprendieron con la versión lenta y latina del “Stand by me”.

Tras él, última sorpresa que tenían preparada los amigos y familiares, unos sketches que calaron en lo más profundo de los novios y daban comienzo a la música y a la diversión.

 Un día inolvidable que se recordará por el amor que se respiraba durante todo el día.


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